Reflexión de la fotografía venezolana en el siglo XXI (Parte III)

Por Paz Capielo

Desde hace días me rondaba la idea de ir al cine a ver el documental de Alberto Arvelo, titulado Dudamel, el sonido de los niños. Y después de cancelar ciertos compromisos logré cuadrar el día que finalmente iría a la gran sala.

Para mi sorpresa al finalizar la película me encontré con un detalle: el problema de la metodología de la educación es mundial. Así lo reflejaron allí todos los niños de distintos países, Escocia, Bolivia, Corea del Sur, Estados Unidos, y Venezuela no estuvo libre de ello. Lo que reforzó mi concepto de que la sociedad está en constante cambio al igual que todo su entorno, pero la educación se ha quedado en el aparato.

 A la mayoría de estos niños y jóvenes las clases en sus colegios les parece monótona. En una ocasión recuerdo expresé que la sociedad venezolana exigía entre otros aspectos una mayor educación visual.

No obstante para tomar en cuenta este requerimiento de antemano se debe saber que tenemos que construir una base en el sistema de estudios y adicionalmente trabajar en conjunto con las diferentes expresiones artísticas. Y esa plataforma desde el punto de vista fotográfico la producen los distintos constructores de esa formación que hay en nuestro país actualmente.

En Venezuela existe alrededor de cinco escuelas de fotografía fundadas y reconocidas, es el caso de la Organización NelsonGarrido (ONG), la Escuela de Roberto Mata, así como también la Escuela Fotoarte, todas ubicadas en Caracas. De igual forma, en Maracay la Prada Escuela de Fotografía liderada por Wilson Prada y en Maracaibo se encuentra establecida la Escuela de Fotografía de Julio Vengoechea.

De igual forma, la Universidad de Los Andes ubicada en Mérida ofrece la Licenciatura en Artes Visuales, con un completo pensum de estudio. Pero hasta ahora sólo hay un lugar de formación educativa oficial ubicado en Caracas, se trata de la reciente Universidad Experimental de las Artes (UNEARTE) que cuenta con una oportunidad de estudio en dos versiones, Licenciatura o Técnico Superior en Artes Plásticas mención Fotografía.

Adicionalmente, hay un conjunto de instituciones, asociaciones, centros culturales, cooperativas, colectivos y grupos que apoyan de una u otra manera el desarrollo del movimiento fotográfico en esta región suramericana.

Es el caso del magnífico trabajo que lleva acabo Rafael Lacau y su equipo de la Cooperativa Fotográfica Ancla2, establecidos en Mérida pero que realizan talleres de fotografía digital por todo el país y cuyos principales protagonistas son niños y niñas en edades comprendidas entre 8 y 14 años, que cuenten con pocos recursos económicos para aprender, descubrir y revalorizar sus espacios de forma lúdica a través del arte.

Ellos consideran que, “la inclusión de la fotografía en la cotidianidad del niño, en sus espacios íntimos y familiares, ha sido un puente vinculante: entre su sentido de pertenencia colectivo y de identidad personal con su entorno y medio ambiente”.

Por otro lado, encontramos los talleres de fotografía que son impartidos en el Centro Cultural Eladio Alemán Sucre (CCEAS) de El Carabobeño en la ciudad de Valencia de la mano del fotógrafo Rafael Delgado cumpliendo 12 años con este compromiso de enseñanza.

Asimismo el Proyecto Ciudad Compartida que desde el 2003 está caracterizándose por ser un movimiento de preparación y difusión de la fotografía. Quienes abarcan desde grandes ciudades como Barquisimeto, Caracas, Valencia, Maracay así como localidades más pequeñas y aisladas como, Choroní, Chuao, Cepe en Aragua, yLa Vela en Falcón entre otras. E incluye a fotógrafos principiantes y profesionales de esos lugares y foráneos.

Esta gran tendencia de formación visual en Venezuela, básicamente ha surgido en respuesta a esa necesidad de utilizar esta rama del arte como medio de expresión. Lo cual resulta significativo en materia de cultura.

Sin embargo, aún hay mucho camino que recorrer, la fotografía está en todas partes y exactamente a todos los lugares debe llegar y ser recibida en cada rincón de Venezuela. Así como lo manifestó el fotógrafo caraqueño Alexis Pérez Luna hace algunos años atrás, “la fotografía es un arma creadora de conciencia; lo que hay que permitir es que se dispare”.

La verdad, es que el sistema educativo por sí solo no se sostiene, necesita ir acompañado de esos instrumentos capaces de crear conocimiento y sensibilidad. ¿De qué nos sirve individuos aislados de su entorno y de las necesidades del mismo?

Bien lo expresa Gustavo Dudamel refiriéndose a El Sistema como “un nuevo enfoque de la educación a través del arte”. De esta manera pienso que ya no debe caber ninguna duda que el arte, en cualquiera de sus manifestaciones es una posibilidad, una ventana, una esperanza que invita a explorar un mundo ajeno al que nos rodea, ¿te atreves a adentrarte?

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